El encanto de los ‘timelapses’

Para la palabra “encanto”, la Real Academia Española tiene en su diccionario varias definiciones: Acción y efecto de encantar, es una de ellas, otra es “Persona o cosa que suspende o embelesa”, y para quienes nos gusta el video o la fotografía, es lo que ocurre al ver un buen ‘timelapse’, nos termina embelesando o “atrapando”. Nos parece fascinante poder ver en pocos segundos todo un amanecer, un atardecer, el nacimiento y crecimiento de una planta, el transito de las estrellas al orientarse al cielo o el movimiento de las luces de los autos en una escena citadina nocturna.

El ‘timelapse’ es una técnica mediante la cual se crea una secuencia de fotografías realizadas cada cierto intervalo de tiempo – de allí el nombre – que mediante una aplicación de edición fotográfica o de video son dispuestas para crear la sensación de movimiento en un producto que, por lo general, tiene la apariencia de grabación en “cámara rápida”.

Y para entender mejor de qué se trata, un video:

Publicado por el usuario varient3 en Youtube

Sin duda, los proyectos de este tipo, que incluyen el movimiento de las nubes, de la luna o el cambio en la iluminación en un paisaje, son los más llamativos. Sin embargo, existen otros muchos usos creativos, como el del siguiente video, en el que se muestra parte del proceso para el montaje y grabación de ‘2012’, un especial de La 2 Noticias, uno de los canales de TVE – Televisión española – sobre los hechos más significativos, según su criterio, ocurridos durante el año 2012: Ver video.

¿Qué se necesita para hacer un ‘timelapse’?

– La cámara: Como se trata de una técnica fotográfica se requiere de una cámara que puede ser DLSR (Reflex Canon, Nikón, Sony u otra marca), una cámara micro cuatro tercios (como las NX de Samsung), una Go Pro -muy de moda -, una económica cámara compacta, o nuestro propio dispositivo móvil con cámara. Las desventajas que tienen las cámaras compactas son su limitación en ajustes manuales y que, por lo general, no poseen intervalómetros de tiempo suficientemente personalizables o disparadores automáticos programables, por lo que si se usa una de estas será necesario ser muy precisos y disparar cada cierto intervalo de tiempo con la ayuda de un cronómetro. Para los dispositivos móviles, lo ideal es que soporten aplicaciones que hagan las veces de intervalómetros como Lapse It  (iOS) o Droid Lapse (Android).

– El trípode: Es importante usar un buen trípode para estabilizar la cámara. El viento o el uso de un trípode demasiado inestable pueden provocar cambios indeseados en el encuadre.

– Tarjetas de memoria: Idealmente las tarjetas de memoria deben ser de clase 10 (si se usan SD) u otra de buena velocidad que permita la grabación rápida de cada toma.

– El objetivo: El tipo depende del encuadre planeado o de la escena. Por ejemplo, para paisajes será conveniente un objetivo más gran angular, o para mostrar la salida de una mariposa de su crisálida puede convenir, un macro.

– Otros: Algunas veces se usan rieles en donde se desplaza la cámara para dar mayor fuerza a la escena (deslizador o ‘slider’). También podrá convenir llevar abrigo, si se trata de tomas nocturnas, café o un buen libro para pasar el tiempo.

El proceso

Como cualquier proyecto serio, la planificación es importante. Escoger apropiadamente el tema, visitar las locaciones con anterioridad a la realización de las fotografías, analizar las condiciones de luz, tener en cuenta tiempos y equipo, son algunas de las consideraciones en esta etapa.

En el momento de la acción será necesario pensar el encuadre, enfocar adecuadamente, exponer con precisión, y mantener los valores sin modificación durante todas las tomas (valores de diafragma o velocidad de obturación, ISO y demás). Es la hora de seleccionar el intervalo adecuado para la obturación, es decir, cada cuánto tiempo se va a hacer cada fotografía (fotograma). Enrique Pacheco, especialista en esta técnica, aconseja los siguientes valores:

Nubes moviéndose muy despacio: una fotografía cada 20 segundos.
Nubes moviéndose deprisa: una fotografía cada 10 segundos.
Nubes moviéndose muy deprisa: una fotografía cada 5 segundos.
Gente andando por la calle: una fotografía cada 2 segundos.
Movimiento del sol (en el día): una fotografía cada 30 segundos.
Paisajes nocturnos, estrellas : un fotograma cada 35 segundos con exposición de 30 segundos, es decir, 5 segundos de intervalo entre cada toma.

Nota: Algunos sensores tienden a sobrecalentarse, por lo que no hay que abusar de la cámara dispuesta para crear el timelapse.

Lo ideal es tener un obturador remoto con cable o inalámbrico, para evitar trepidación. También se puede usar la función de temporizador que poseen muchas cámaras y ajustarlo para que se realice el disparo cada x número de segundos: Otro consejo es el uso de la vista en pantalla ‘LiveView’, para monitorear el trabajo.

Como para conseguir un segundo de video se requieren de aproximadamente 25 fotografías, si se va a realizar un video de 30 segundos se necesitan 750 fotografías. Si el intervalo de tiempo entre fotografías es de 30 segundos, es decir de dos fotografías por minuto, la sesión fotográfica debe durar 375 minutos: 6 horas y 15 minutos.

Una vez se tienen las fotografías se puede crear el video con una aplicación de edición o revelado fotográfico como Ligthroom, un software de edición de video como Adobe Premiere Pro o Final Cut Pro, o una aplicación diseñada para este fín específico como Panolapse o Motion Time Lapser.

A manera de prueba

A pesar de las difíciles condiciones de luz de un coliseo cubierto en la ciudad de Ocaña, decidí ensayar esta técnica tratando de capturar la antesala y los primeros minutos de un partido del equipo local con uno de Barrancabermeja en un torneo nacional de Fútbol-sala. El resultado fue el siguiente:

En una prueba anterior había intentado captar un atardecer en el piedemonte llanero venezolano y estos fueron los tres segundos de video que conseguí con dicha prueba:

El joven creativo y amigo Yosi Parker, luego de la prueba de una Go Pro Hero 2, realizó un muy buen producto:

Para inspirarse

Aunque no soy especialista en esta técnica, me dispuse a redactar esta nota con la intención de mostrar las posibilidades que tenemos con ella y que, sin muchos recursos, es viable realizar nuestros primeros ‘timelapses’. Con mucho trabajo, tiempo y más recursos, quizás podemos acercarnos a la calidad de trabajos como los de Andrew Walker. Precisamente he dejado para el final uno de sus inspiradores proyectos, en el que se condensa el trabajo de año y medio en varias locaciones de Estados Unidos, en especial del oeste de este país, y que requirió de más de 15 mil imágenes o tomas:

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